Jul 17
A punto de hacer las maletas
Me voy a PekÃn. Que fuerte!Estoy nerviosa sólo de pensar en lo que me voy a encontrar en ese lugar. Estoy convencida de que este viaje me va a aportar un montón de sensaciones nuevas.
La verdad es que me conformo con que mi cerebro sea capaz de almacenar tantas imágenes y no olvidarlas nunca: las pagodas, plazas, templos… ¿De verdad será la muralla una de las maravillas del mundo?
También siento miedo. Miedo a lo desconocido, a las diferencias… Que apasionante… otra aventura más contigo, con vosotros.
Palabras de… una princesa.
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Jun 10
Un capÃtulo de ciencia ficción
¿Se puede perder la razón por culpa del corazón? A lo largo de algunas vidas, suceden cosas que escapan al entendimiento. La mente, cansada de tanto pensar, prefiere reinventar un mundo tan irreal como divino en busca de la felicidad. Asà es posible eludir responsabilidades, cambiar de rol, ser protagonista de un capÃtulo de ciencia ficción para poder escapar de aquel instante, de aquel maldito momento que rompió los esquemas de toda una vida.
Asà pues:

Reflexiones de … una princesa.
No commentsMar 30
la dama de hierro
Me sorprendió ver al gigante. Me conmovió como su frÃa apariencia se desvanecÃa a medida que me adentraba en su interior.
Và que estaba a diez metros del cielo y sentà vértigo; Pensé en alzar la mano para robar una estrella pero … renuncié a esta idea por inverosÃmil que parezca.
Es un gigante de hojalata que sucumbe ante una ciudad llena de historia, de románticas escaleras … Una ciudad con un olor muy particular, que parece envolverte y arrastrarte a cada uno de sus rincones en los que, se respira un ambiente pintado de color hipocresÃa.
La dama de hierro permanecerá allÃ, por los siglos de los siglos, para contemplar la belleza de esta ciudad, mientras ella se oscurece con el paso de los años.
Uf! me aplastó ver al gigante.
Renglones torcidos de … una princesa.
2 commentsMar 16
5 dÃas antes
Cuando llegue a ParÃs, voy a cogerte muy fuerte de la mano. Respiraré hondo hasta encharcar los pulmones de su aroma, de su color. Siento que no puedo esperar más. Hasta tengo ganas de llorar.
¿De qué color es ParÃs? ¿Qué nuevas sensaciones traeré conmigo?
Que emocionante es viajar. TodavÃa no me he ido y ya estoy pensando en como ahorrar para un proximo destino.
¿quién quiere la luna? ¿Quién quiere joyas? Desde luego que yo no . Sólo quiero moverme por el mundo antes de que se acabe; que mi cámara capture lo mejor posible lo que ven mis ojos y, salir guapa en las fotos
Ser partÃcipe de esta aventura con gente maravillosa. y, sobre todo contigo que, por primera vez, volarás por encima de las montañas para engancharte a este vicio tan enriquecedor para el ser humano.
Palabras de … una princesa (sensiblona)
3 commentsFeb 11
Restringir pensamientos es bueno para la salud
Tengo que renovar algunas ideas; pensar bien a qué y a quienes dedicar mi tiempo.
Hoy me he dado cuenta de que, ahora es pasado… Y, todos debemos ser consecuentes con las decisiones que tomamos.
Aunque suene un poco raro…hay silencios que otorgan.
Palabras de … una princesa
3 commentsDic 16
Una vuelta por el mundo
En un mundo de fantasÃa donde los tranvÃas visten de rojo y las marionetas acuden ociosas a un teatro negro, existe una princesa escondida en la torre de una vieja iglesia.
“La princesa no rÃe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente,
la libélula vaga de una vaga ilusión.”Tiene un montón de muñecas clonadas de diversos colores y tamaños. Se alimenta de chocolate y lava su cabello dorado con esencia de cerveza.
Pero…”¿qué tendrá la princesa de la boca de fresa?”
Su mundo está lleno de magia. Es protagonista de un cuento de hadas.
Todas las horas en punto se asoma por el balcón, para confesarle al gallo su único anhelo: tener un corazón. Pues el estar hecha de madera no le evoca ninguna emoción.“La princesa está triste. ¿Qué tendrá la princesa?”
El gallo, cantando, le muestra su compasión. En un mundo mágico, las fantasÃas mentiras son.
Palabras de … una princesa.
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Dic 16
Pactar con el diablo
Escondida, no se pueden ver las cosas con claridad.
Asà pues, la furia se apodera de una voz que hiere a quien la escucha.
“El orgullo nos alimenta de dignidad, pero también nos priva del sentido común.”
Palabras de … una princesa.
No commentsNov 27
Conclusiones filosóficas
Voy a meter en mi mochila un puñado de sonrisas, 3 kilos de valentÃa y un cofre lleno de ilusiones.
Viajaré en mi nube deslizándome por los arcoiris que yo misma dibujaré;
Lucharé contra las tormentas con mi tenedor mágico y miraré en todos los espejos para no olvidarme de quien soy.
Porque este es mi cuento y, en él, todo es posible.
Palabras de … una princesa.
1 commentNov 14
cuando te tiemblan las piernas…
Bueno… este post no es menos personal que los anteriores, pero sà más directo.
Se me habÃa olvidado que era sentir el miedo escénico!!
Por segunda vez, me enfrento a uno de esos cursos de improvisación, creatividad y autocontrol. Dones que uno ha de exponer frente al resto de los compañeros.
No se puede sudar más en un minuto. Un minuto eterno. Tampoco se pueden decir más tonterÃas en tan poco tiempo.
Ante esta opinión, habrá gente que me anime diciendo…
- Todos estáis en las mismas condiciones.
A lo que yo respondo…
- Y una mierda! Porque yo les he visto con una soltura, un palabrerÃo y una presencia en escena que pa que’.
Cuando te quedas sin palabras y aún te sobran 20 segundos… cuando estás bloqueado y no puedes pensar…cuando la garganta se seca… miras a tu alrededor buscando una salida y, lo único que te encuentras es la mirada de tus quince compañeros.
¿qué se puede hacer entonces?
Pues yo sólo puedo reirme al pensar “Si yo sólo querÃa aprender a hacer marionetas y técnicas para contar cuentos”.
(Y mientras, los demás fliplando claro).
Veremos a ver el númerito que monto cuando me graben en vÃdeo contando un cuento. Casi na’!
2 commentsNov 10
La cólera es prima hermana de la locura.
Y mientras tanto… voy caminando despacio con los ojos abiertos como platos.
Y de repente… me encuentro, una vez más, sola entre cientos de personas que se avalanchan contra mi e irrumpen mi mundo ideal con un:
- Perdona.
- ¡Ay! no te habÃa visto.
…
Pasando desapercibida por la gran muchedumbre que cargaba el ambiente de agobio e impaciencia, allà estaba ella… oculta entre las tinieblas; enajenada por no poder escapar de la dimensión que la encarcela; enfurecida y rabiosa.
Transmitiéndome su desesperación; su agonÃa. Postrada ante mà y ante el mundo entero… tan dominante y sumisa a la vez que, la compasión me hizo esbozar una sonrisa para apiadarme de su locura.
Ella es, sin duda, una obra maestra.
“Saturno devorando a sus hijos” (Francisco José de Goya y Lucientes, 1821). El Prado - Madrid.
Palabras de … una princesa.
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